Clases de apoyo sí. Clases de apoyo no.

Clases de apoyo sí. Clases de apoyo no.

Es cierto que a veces, nos puede parecer, como padres que los profesores no mantienen un orden en sus clases. O que no explican la materia.

Pero, no es cierto. Debéis de saber que han preparado la materia durante mucho tiempo antes de empezar las clases.

Nos hemos encontrado durante las clases de apoyo que hemos dado durante años una variable común:

El ritmo al que deben impartir las clases los profesores es, cada vez, mayor. Esto hace que cuando el profesor dé la clase a un grupo no puede personalizar ni centrarse siempre en las dudas particulares de cada alumno.

La solución a este problema parece evidente: Pongámosle al niño o a la niña un profesor particular o clases de apoyo.

En nuestra opinión, no siempre va a ser la solución para resolver las dudas de los alumnas/os. Hay muchos factores que pueden influir en los problemas que les surgen a la hora de seguir el ritmo de las clases. Os enunciamos los más importantes:

  • Problemas de base: Estos problemas con debidos a dudas mal respondidas en el pasado. En nuestra opinión es probablemente el más difícil de resolver ya que no se identifican claramente. Un ejemplo de este tipo de dudas es cuando el estudiante no sabe manejar la calculadora correctamente o no sabe cómo se usan los paréntesis a la hora de resolver una ecuación de álgebra.

 

  • Problemas de orden: Tener unos apuntes ordenados no significa que deban perder horas y horas haciendo unos dibujos muy elaborados ni lettering (dibujo detallado de las letras a mano).

Es muy simple. Deben ser unos apuntes donde se vea claramente la teoría (al menos la más importante) y los ejercicios resueltos. Así de simple. Todo claro para poder repasarlo fácilmente.

 

  • Ejercicios resueltos en clase o durante el estudio: Aquí hay que hacer un punto especial. Nuestro consejo es que los ejercicios deben estar explicados claramente y con suficiente detalle como para que lo entienda cualquier persona que los vea por primera vez (y que, por supuesto tengan ya los conocimientos del tema. No se trata de escribir un tratado de matemáticas en cada ejercicio).

¡Ah! , y por favor, los ejercicios en los apuntes deben de estar tal cual, con todos los cálculos, con los errores y los aciertos (estos más marcados si es posible). Nada de “pasarlos a limpio”. Deben servir para repasos futuros, no para ser exhibidos en una galería de arte…

Como veis, no siempre es necesaria una clase de apoyo. Pero si tener las explicaciones ordenadas, estructuradas y a mano.

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